Parafrasear sin perder la integridad académica

Parafrasear bien no es sólo cambiar palabras; representa con precisión una fuente a través de su propio marco analítico.

Libro abierto con notas.

Parafrasear comienza con la comprensión.

Una paráfrasis debe demostrar que entiendes la fuente, no que puedes intercambiar vocabulario. Lee el pasaje, ciérralo y explica la idea como si se la estuvieras enseñando a otra persona.

Mantenga la cita visible

Incluso cuando la redacción es tuya, la idea aún puede pertenecer a la fuente. Cite la fuente siempre que la afirmación, la evidencia, el marco o los datos provengan del trabajo de otra persona.

Añade tu rol analítico

Después de una paráfrasis, explica cómo la idea respalda, complica o limita tu argumento. Este paso evita que el material original quede en el párrafo sin ningún propósito.

Evite el pulido excesivo

Una paráfrasis que se vuelve demasiado suave puede perder matices. Preservar distinciones importantes, incertidumbre y contexto. La redacción académica precisa suele ser más valiosa que una simplificación elegante.